Logo tipográfico Loca Como Mi Madre sobre fondo rojo diseño de marca por Get Me
Diseño de papelería y tote bag Loca Como Mi Madre proyecto branding Get Me

Loca como mi Madre

Estrategia de marca + Identidad verbal + Identidad visual + Aplicaciones de marca

Cuando Alejandra y Pia llegaron a Get Me, su marca ya tenía algo que no se puede fabricar: alma. Una personalidad fuerte, una manera única de entender las celebraciones y una conexión brutal con su gente.

El problema no era lo que hacían. Era cómo estaba construido.

Había múltiples submarcas, logos, mensajes dispersos y una comunicación que no reflejaba la verdadera esencia de Loca como mi Madre: un espacio donde celebrar la vida en familia, con humor, cariño y sin estrés.

El reto era claro: ordenar la marca sin apagar su energía y convertir todo ese universo en una estrategia sólida capaz de posicionarla como referente en Castellón dentro de un nicho muy concreto: celebraciones pequeñas, cálidas y profundamente humanas.

Hablaremos a partir de ahora desde una sola marca unificada (fuera las submarcas con sus logos y sus cuentas de Instagram para cada uno de los servicios) porque en Loca como mi Madre no se ofrecen servicios, se crean recuerdos. Y un recuerdo es tanto un catering o una boda como un cumpleaños infantil o un desayuno

1. Estrategia: convertir una marca emocional en una marca estratégica

Lo primero fue entender el contexto real.

Analizamos el mercado de eventos en Castellón y encontramos un patrón claro: habían marcas muy funcionales centradas en el servicio o marcas estéticas centradas en la decoración. Pero ninguna estaba trabajando un territorio emocional auténtico. Ahí estaba la oportunidad.

Mientras otros competían en bodas grandes, formalidad o estética “bonita”, Loca como mi Madre tenía algo distinto: celebraciones vividas desde dentro, desde el acompañamiento real y la cercanía.

Brand persona: menos carga mental, más celebración.

El cliente ideal no busca un evento perfecto.

Busca tranquilidad.

Marta, 39 años con estudios medios/superiores, con pareja y dos peques. Marta tiene poco tiempo (trabajo, cole, extraescolares, familia y mil frentes abiertos) trabajo, cole. Es resolutiva y práctica; odia las sorpresas de última hora y valora a muerte la claridad, la puntualidad y los detalles bien cuidados. Cuando organiza un evento (cumple, comunión, reunión familiar o cena de empresa), no busca “salir del paso”: quiere que todo fluya y poder disfrutar, no hacer de camarera/animadora/controladora del tiempo. Para ella la clave es tranquilidad total. Le gustan los espacios con alma, bien montados. Para ella es muy importante sentir que la escuchan y que recibe un trato personalizado.

La tensión principal no era estética ni logística.

Era emocional:

  • miedo a que algo falle.
  • sensación de carga mental.
  • necesidad de disfrutar sin estar pendiente de todo.

Loca como mi Madre aparece ahí como un alivio. No vende eventos. Crea recuerdos memorables y mientras tanto baja la ansiedad de la organizadora para que la celebrar vuelva a ser celebrar.

A partir de aquí trabajamos:

  • Territorio de marca: CERO QUILOMBO (cero drama): Cero sorpresas, cero estrés. Creatividad sí; caos, no. Nuestro trabajo es crear recuerdos y que la persona anfitriona solo viva la fiesta con sus invitados. Todo  lo demás lo hacemos nosotras.

  • Propuesta de valor: TRABAJAMOS PARA CREAR TUS RECUERDOS PARA QUE LOS PUEDAS VIVIR SIN ESTRÉS
  • Posicionamiento: Creamos y cuidamos celebraciones de principio a fin. Convertimos una idea en un día redondo: ambientación con mucha creatividad, espacios que se sienten como en casa y coordinación para que todo fluya sin drama.
  • Arquetipos: Para los arquetipos de marca elegimos los tres arquetipos principales que reflejan la personalidad de la marca. Loca como Mi Madre acompaña a sus clientas para que celebrar vuelva a ser celebrar: sin estrés, con claridad y con todo bajo control. Nuestra base es de cuidado real (la persona está por delante siempre) y una coordinación que te permite disfrutar. Esta parte conecta de lleno con el arquetipo del Inocente. Este arquetipo se caracteriza por una personalidad optimista y un deseo profundo de que todos a su alrededor sean felices. Loca como Mi Madre también incorpora el arquetipo Bufón. Nuestro tono es alegre y ligero y la propuesta infantil está pensada para que los peques puedan celebrar también y tú puedas desconectar y disfrutar. Convertimos imprevistos en anécdotas y mantenemos el buen humor sin perder el respeto ni el foco. El arquetipo del bufón representa el deseo de placer, poniendo el humor como vehículo principal para atraer y conectar con sus clientes. Loca como Mi Madre diseña, produce y coordina cada evento con una actitud creadora e intrépida. Hacemos que una idea tome forma —ambientación, proveedores, cocina, tiempos— y si surge un “plan B”, se ejecuta con oficio y cabeza. Aquí nos topamos muy claramente con el arquetipo del creador: si se puede imaginar, se puede crear. El creador tiene como motor principal enriquecer la experiencia de vida a través de la imaginación y la creatividad. Combinamos este arquetipo y creamos un arquetipo de marca personalizado para Loca como mi madre. Las jefas del buen plan creen que la vida puede ser más bonita si la cuidamos (arquetipo del inocente), convierten cualquier plan en una fiesta sin estrés (arquetipo del bufón) y se remangan para hacerlo posible, pase lo que pase (arquetipo del creativo). Su promesa es simple y poderosa: Trabajamos creando tus recuerdos para que los vivas sin estrés; te cuidamos para que celebrar vuelva a ser celebrar.
    Cómo actúan: Ponen la persona en el centro: igualdad, claridad y cero postureo. Inyectan alegría y ritmo: dinamizan, y hacen fácil lo difícil. Construyen experiencias con criterio y oficio: idean → producen → coordinan → resuelven. Así pues las jefas del buen plan son inocentes, bufonas y creadoras. Estos son los tres pilares de la personalidad de la marca: el inocente asegura la claridad, la igualdad y la paz; el bufón aporta alegría, dinamismo y ligereza; y el creador lo hace posible con método, creatividad y resolución.
  • Valores dinámicos: Voluntad: la energía que lo hace posible. Es el motor de todo. Sin voluntad ninguno de los otros valores sería posible la energía que o hace posible. Honestidad: lo que prometemos, sucede. Precios claros, tiempos reales y expectativas bien gestionadas. Igualdad: todo el mundo es bienvenido. Tratamos a todas las personas con el mismo respeto y cuidado: clienta, proveedor, invitada VIP o el peque que corre por la sala. Cero clasismo. Valentia: nos mojamos y lideramos. Decidir, proponer (aunque a veces no sea lo fácil) y dar la cara. Si algo se complica actuamos rápido y explicamos claro. Creatividad & desenfado: si no hay ideas “locas” y risas no somos nosotras. La creatividad al servicio de la experiencia y el desenfado es nuestra manera de hacer que todo el mundo se sienta como en casa.

2. Identidad verbal: un nombre que es una declaración

Loca como mi Madre no es un nombre amable. Y no quiere serlo. Es una frase que se dice con orgullo, con cariño y con memoria. Una frase que habla de origen, de herencia y de una manera muy concreta de estar en el mundo.

El nombre nace de la Nona Chela, del linaje femenino, de esas mujeres que sacan adelante lo imposible con voluntad, humor y amor por los suyos. Mujeres “locas” en el mejor sentido: intensas, creativas, resolutivas, incansables. Sin ella, la marca no existiría. Y sin ese legado, tampoco.

Llamarse Loca como mi Madre es poner el origen en el centro y reivindicarlo sin nostalgia, pero con respeto. Es reconocer que la forma de trabajar de Alejandra —el alma del proyecto— viene de ahí. El nombre no explica lo que hacen. Explica quiénes son.

Por eso tras el análisis estratégico decidimos no cambiar el nombre a pesar de que nuestras clientas nos habían dado vía libre para ello.

Seguimos trabajando la identidad verbal y definimos una voz de marca coherente con su forma de trabajar y con su personalidad real.

La voz de Loca como mi madre es:

  • Cercana, porque aquí se trabaja con personas, no con “clientes”.
  • Directa, porque la tranquilidad empieza por hablar claro.
  • Cálida, porque celebrar es un acto emocional.
  • Resolutiva, porque detrás del disfrute hay mucho oficio.
  • Con humor cotidiano, sin impostar ni exagerar.

Creamos el claim principal de Loca como mi madre que es la frase que acompañará a la marca y la hará reconocible: Trabajamos creando tus recuerdos para que los vivas sin estrés.

Contextualizamos el tono de voz de la marca según el contexto: Web / Presentación, redes sociales, explicando sesiones, en contacto personal.

Creamos una serie de palabras clave de marca dejando claro lo que sí usamos (disfrutar, celebrar, recuerdos, sin estrés, fluir, cercanía, confianza, método, experiencia, etc…) y lo que no usamos (wow, exclusividad elitista, milagro, todo incluido (si no lo es), palabrería técnica innecesaria, VIP, deluxe, glamour, fantasía, oferta irrepetible, etc…).

Desarrollamos una batería de taglines que acompañan a la marca en distintos contextos, siempre reforzando su posicionamiento. ( Cero quilombos, todo disfrute. De la idea al brindis. Plan cerrado, sonrisa puesta. Te cuidamos para que celebrar vuelva a ser celebrar, etc…).

Redactamos un manifiesto de marca que resume todo en lo que Loca como mi madre cree.

El resultado: una voz que abraza, acompaña y organiza sin ruido, que refleja su origen, su humor y su forma única de cuidar cada detalle, convirtiendo a Loca como mi madre en un refugio donde celebrar se vive con calma, profesionalidad y cercanía.

3. Concepto creativo: El viaje hacia los recuerdos

Para crear la identidad visual y unirla con la estrategia y la identidad verbal, trabajamos siempre con un concepto creativo. Esto es lo que une todo lo anterior trabajado con toda la parte visual para poder tener un todo con la marca.

En este caso el concepto creativo fue: El viaje hacia los recuerdos. Origen, icono y experiencia.

¿Qué es más importante? ¿El final exitoso en sí mismo o el camino que hemos recorrido junto a la clienta para llegar a él?

Ese camino que recorren clienta y marca de la mano es al que hemos querido dar valor. Un camino que empieza en Córdoba, Argentina y en casa de la Nonna Chela. El viaje empieza, pues, con el origen. Y ese origen lo encontramos en el nombre de la marca. Loca como mi Madre.

Si el origen (la Nonna y Argentina) es importante…

Para transitar este viaje y llegar al final necesitamos un grito de guerra, algo genuino que defina a la marca visualmente y nos permita ponernos un uniforme en este viaje conjunto que vamos a hacer. El icono es el estampado de lunares. Y por último, llegamos a la experiencia que se vive con la marca. Cuando la clienta llega al local y puede oler, ver y tocar todo lo que representa Loca como mi Madre: Creatividad, cercanía, tranquilidad, recuerdo y memoria. Este viaje, por tanto, empieza en el origen, Argentina, la Nonna Chela, la familia… pasa por el icono, los lunares que representan la alegría, la diversión, el chill y culmina con la experiencia que es la celebración misma que genera recuerdo y memoria para siempre.

Toda la identidad de la marca está construida alrededor de este “viaje hacia los recuerdos”

4. Identidad visual: Dónde todo coge forma

De esta forma fuimos creando todo la parte visual de la marca:

El logotipo está creado a partir de una tipografía manuscrita, de nombre Cin Cin, para reflejar el carácter auténtico y humano de la marca.Huimos de lo perfecto y lo rígido para abrazar lo artesanal, lo expresivo y lo informal, porque así es Loca como mi Madre.Este trazo manual transmite calidez, cercanía y autenticidad, generando una sensación de conexión real con las personas y alejándose de códigos fríos o impersonales del sector.Al mismo tiempo, el logotipo aporta creatividad y personalidad, reforzando un tono desenfadado y divertido, que comunica de forma fresca y accesible sin perder identidad ni cuidado estético.

De esta manera conecta con los tres arquetipos de la marca:

· el inocente, a través de la cercanía y la emoción

· el bufón, desde el juego, la espontaneidad y el humor

· el creador, en el valor de lo hecho a mano y la expresión única.

El isotipo. La Nonna Chela no nos puede faltar en este viaje porque como ya hemos dicho es el inicio de todo, es el inicio de la marca a través del naming. Es un homenaje a esta madre pero también a todas las madres, es una representación del esfuerzo, el cariño y el mimo que se pone en una celebración como siempre han hecho las madres en casa. Porque al final Loca como mi Madre es una marca que se siente como “casa” para los clientes. Este isotipo lo usaremos en ocasiones que no queramos usar el logo principal. Podemos usarlo aplicado en camisetas, tote bags, en la web, en aplicaciones impresas…

Es un símbolo que acompaña a la marca y la hace identificable y memorable.

La paleta de color combina raíces, emoción y personalidad. El rojo y el crema se mantienen como colores centrales porque nacen del icono original de la marca, los lunares. El rojo aporta la energía, la acción y la chispa creativa del arquetipo del creador, mientras que el crema equilibra desde la calma, la cercanía y la autenticidad. Juntos representan la esencia juguetona y humana que siempre ha identificado a la marca. A estos colores se suman el azul celeste y el amarillo anaranjado, una referencia directa a la bandera de Argentina, el lugar donde empieza la historia: la casa de la nona Chela, el origen emocional y simbólico de toda la marca. El azul evoca serenidad, claridad y bienestar —el descanso antes de la risa— mientras que el amarillo irradia optimismo, vitalidad y alegría, reforzando la parte luminosa del arquetipo del inocente y la chispa del arquetipo del bufón.

En conjunto, esta paleta une origen, memoria y carácter: los colores que construyen una marca cercana, creativa, vibrante y celebrativa, donde cada tonalidad cuenta una parte de su historia.

Para la elección de tipografías hemos querido representar: la memoria, lo humano y lo funcional. La tipografía que representa la memoria. Para los titulares hemos escogido una tipografía de inspiración Art Déco, con un aire retro que nos remite a los cafés de los años 20. Esta elección conecta directamente con el concepto de recuerdo y memoria, reforzado además por el propio espacio físico de la marca, donde conviven muebles reciclados, aparadores clásicos y objetos con historia. Es una tipografía que aporta carácter, elegancia y una sensación atemporal. La tipografía para acentos que representa lo humano. Aparece como un recurso puntual para aportar frescura y espontaneidad a la identidad. Es una tipografía hecha a mano: ligera, natural y cercana. Su función es humanizar el discurso y añadir ese punto informal y canalla que forma parte del carácter de Loca como mi Madre. Se utiliza como acento, como gesto gráfico, reforzando la idea de cercanía, diversión y trato directo, casi como una nota escrita a mano en mitad de la celebración.

La tipografía sans serif que representa lo funcional. Para los textos corridos utilizamos una sans serif limpia y funcional, que aporta claridad, legibilidad y equilibrio. Esta tipografía conecta con los arquetipos del inocente y del creador:

· el inocente, desde la claridad y la sencillez.

· el creador, desde la estructura que permite dar forma a las ideas.

Para los recursos gráficos, tendremos los lunares, los collages y las ilustraciones. Los lunares forman parte del ADN visual de la marca **desde sus inicios, y por eso se mantienen como un recurso clave dentro de la identidad. Este patrón conecta directamente con el arquetipo del bufón, ya que los lunares son un símbolo universal de diversión, alegría y desenfado, alejados de la rigidez y cargados de movimiento y espontaneidad. Estos lunares aplicados en la marca, evolucionarán y se transformarán, de vez en cuando y de manera sutil, en confeti, reforzando aún más la idea de celebración constante que define a la marca.

El confeti representa el momento en el que todo se desata: la risa, el ruido, la emoción y la fiesta. Ese pequeño caos bonito que aparece cuando algo importante se celebra. Estos recursos gráficos no son decorativos, son conceptuales:

Hablan de una marca que vive para celebrar, que convierte cualquier ocasión, grande o pequeña, en un momento especial, alegre y memorable. Los lunares y el confeti funcionan como una metáfora visual de lo que hace Loca como mi Madre: provocar sonrisas, generar buen rollo y crear experiencias donde lo importante es disfrutar sin complicaciones.

Los collages, los incorporamos como un recurso directamente conectado con la memoria y el recuerdo. Nos remite a esos álbumes de fotos familiares donde se mezclan momentos, personas y escenas distintas, pero que juntas construyen una historia común. Una historia vivida. Este recurso nace del propio concepto creativo de la marca: celebrar es recordar, y cada celebración deja una huella que merece ser guardada. El collage nos permite representar visualmente esa acumulación de recuerdos, emociones y pequeños detalles que forman parte de cada evento, de cada clienta y de cada experiencia compartida. Además, el collage refuerza una idea clave para la marca: cada celebración es única y merece su propio recuerdo. Igual que no hay dos fiestas iguales, no hay dos collages iguales. Cada composición funciona como una especie de archivo visual, una forma simbólica de conservar lo vivido y de dar valor a cada historia personal que pasa por Loca como mi Madre.

Y por último, las ilustraciones. Funcionan como un recurso gráfico clave para reforzar el concepto de memoria y recuerdo que atraviesa toda la identidad visual de la marca. Son ilustraciones con una clara reminiscencia vintage, inspiradas en esos dibujos sencillos y cotidianos que encontramos en recetarios antiguos, libretas familiares o papeles guardados durante años. Pequeños trazos que nos remiten a momentos compartidos alrededor de una mesa, a celebraciones sencillas pero llenas de significado. De nuevo, aparece la idea de archivo emocional: imágenes que podrían formar parte de un álbum de recuerdos, de una historia que se construye celebración a celebración. Al mismo tiempo, estas ilustraciones están dibujadas a mano, lo que conecta directamente con el arquetipo del bufón. El trazo es libre, espontáneo, imperfecto y expresivo. No busca la precisión, sino la frescura. Transmiten cercanía, naturalidad y un punto de irreverencia amable, reforzando ese carácter desenfadado y accesible de la marca. Aplicadas en la marca, las ilustraciones ayudan a construir un universo visual vivo y flexible, capaz de adaptarse a múltiples soportes sin perder identidad. Funcionan como pequeños guiños visuales que acompañan, decoran y enriquecen la experiencia, aportando personalidad sin saturar y reforzando la idea de que cada celebración es única, pero forma parte de una historia mayor. Así, las ilustraciones se convierten en otro hilo conductor del viaje de Loca como mi Madre: una mezcla de memoria, juego y creatividad, donde lo manual, lo emocional y lo festivo conviven de forma natural.

Piezas gráficas con mensajes de marca Loca Como Mi Madre diseño branding eventos
Delantal con identidad visual Loca Como Mi Madre aplicación branding eventos
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